Una pequeña biografía

Una pequeña biografía...

… recuerdo que ya de niño me caracterizaban un alborotado entusiasmo por pasarlo bien -buena cantidad de castigos mediante-, un gran inconformismo, y una gran necesidad de exploración junto a mis amigos entonces.
Hoy día -aunque menos alborotado (en general)- diría que mantengo esa misma naturaleza.
Ese impulso aventurero me llevó a viajar lejos muy joven, a leer de otras culturas, religiones… Todavía guardo las notas y recortes que archivé con mucho cariño por aquel entonces.
Muy joven exploré yoga, meditación, reiki… aquí y allá iba teniendo experiencias que, interiormente, me hacían comprender que había algo más, paralelo y diferente, a lo que aprendía en el instituto y más tarde la universidad.
Aun no sabía que estaba tomando mis primeros contactos con mi vocación, -qué importante en nuestra vida descubrirla-:

Las personas y el corazón.

Posteriormente realicé voluntariados, -tenía ganas de ayudar de alguna forma- y ahí he conocido personas tan hermosas por dentro que, por fin tenía referencias, un norte, una guía.

 

Hay momentos y personas, que cruzan tu vida un instante, pero permanecen contigo para siempre.

 

 

… y círculos de hombres… Tantra... y formación de Taoyin…

Pero en la vida, a veces las cosas tardan un tiempo en cobrar sentido.

Viendo ahora lo que ocurrió en 2012, comprendo y sonrío, que aquella incesante exploración (e inconstancia a veces preocupante), no era más que una preparación interior para llevarme a descubrir mi elemento:

La Biodanza

 

Cuando te llega, lo sabes:

“Hacer lo que nos gusta nos llena de energía y vitalidad. Se trata no sólo de una energía física, sino mental”.  El elemento – Ken Robinson.

Tengo que decir que durante mi primer día, pasé tanta vergüenza que no pensaba volver. Pero al poco comprendí, simplemente había topado con mis miedos y barreras.
 
Dos meses después… empecé mi formación para ser facilitador, que lejos de haber sufrido interrupción alguna, se ha intensificado año tras año.

La que es verdadera fuente de amor, no tiene fin. Lo que en verdad te libera, no se agota.

Cada día me siento bendecido por haber conocido la Biodanza, por quien soy gracias a ella -aun con mis sombras todavía por abrazar- , y porque con ella confío en el lugar desconocido al que me dirijen mis pasos.

 

Gracias por tu visita, te dejo un par de cositas más, joyas que me han acompañado en mi camino en la Biodanza.

Allá en 2012 era tal el impacto que tenía en mi una sesión de Biodanza, que brotaba en mi, casi con vida propia, lo que sentía profundo en mi cuerpo en forma de letras. Pinchando aqui  puedes leer aquellas líneas escritas en 2012. Conservarlas y poder leerlas, es un tesoro para mi.
Mis inicios facilitando, 2014
Uno de esos pequeños milagros inadvertidos que rodean nuestra vida: este poster comprado por mí, estuvo en el cabecero de mi cama años antes de que hubiera dado ni un paso de baile o danza en mi vida. Quizás fruto de mi subconsciente, queriéndome decir: 'despierta, es hora de bailar'.
Uno de los pequeños milagros inadvertidos que rodean nuestra vida. Este poster lo compré y estuvo en el cabecero de mi cama en mi piso de Madrid, años antes de que hubiera dado ni un paso de baile o danza en mi vida.