La mujer necesita más tiempo para abrirse a un encuentro íntimo sexual. Primero de forma natural, pero algunas además, por heridas que les han causado – en buena parte hombres-.
Cuando un hombre se acerca a una mujer que no conoce, ésta se puede relajar y puede confiar cuando ve que no esperas nada. No esperes nada. No busques. No quieras nada de ella. Acercate sin más, para sentir su presencia. Y mostrarte tal como eres.
Luego en el ámbito íntimo sexual pasa igual. Con paciencia, siéntela, y disfrútala en la espera, quizás puedes sentir una alegría interna, quizás se abra y puedas sentir su esencia. Si ocurre, disfrutarás mucho más de esa apertura, porque será genuina. Habras entrado mucho más dentro que su vagina. Podrás disfrutar de la ternura de su vulnerabilidad, de su corazón…
Si tarda un poquito en abrirse, respira, y espera. Quizás esté herida, haya sufrido, quizás mucho. Si esperas, estarás ayudando a que dé un pasito en su proceso de sanación. Sé consciente del hermoso papel que estás cumpliendo. Del servicio que estás ofreciendo. En ese servicio hay amor. Párate a sentirlo, porque ése es ya tu regalo.
Cualquier otra cosa que suceda, si se abre y te ofrece su más profunda intimidad, agradécelo y hónralo como merece 🌺